
Dr. Diego Chaves-Gnecco, MD, MPH, FAAP
Muchas enfermedades infecciosas, como la tosferina, el sarampión y la hepatitis, pueden ser mortales. Por ello, su prevención mediante vacunas ha salvado incontables vidas.
Otras infecciones, aunque no siempre causen la muerte, pueden dejar secuelas graves. La poliomielitis, por ejemplo, puede causar parálisis; la rubéola en recién nacidos puede derivar en ceguera, sordera o problemas cardíacos. Prevenir estas enfermedades no solo salva vidas, sino que también evita consecuencias devastadoras que afectarían a cualquiera de manera permanente. Las vacunas, por lo tanto, protegen tanto la vida como la calidad de vida.
Un estudio publicado en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine por investigadores de la Universidad de Pittsburgh reveló que, desde 1924, las vacunas han prevenido 103 millones de casos de ocho enfermedades contagiosas. Entre ellas se incluyen la viruela (completamente erradicada), el sarampión, la poliomielitis, la rubéola, las paperas, la hepatitis A, la difteria y la tosferina. Solo en los últimos diez años, según el estudio, se han evitado más de 20 millones de casos gracias a la vacunación.
La enfermedad con mayor número de casos prevenidos fue la difteria, con más de 40 millones de casos evitados. En cuanto al sarampión, la vacuna ha logrado prevenir alrededor de 35 millones de casos.
El estudio también mostró cómo las estadísticas reflejan el impacto de la vacunación: los casos de sarampión disminuyeron rápidamente tras la introducción de la vacuna. Los casos de rubéola y paperas también disminuyeron, aunque de forma más gradual. El efecto más notable se observó en 1978, con la aplicación de la vacuna triple viral (MMR), que protege contra sarampión, paperas y rubéola.
A pesar de estos logros, algunas de estas enfermedades están resurgiendo. El aumento de casos se debe, en parte, a que muchas personas optan por no vacunarse ni vacunar a sus hijos, considerando la vacunación como opcional. En 2025, por ejemplo, se registró el mayor número de casos de sarampión en años recientes.
El Dr. Donald Burke, profesor de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh, explica que cuando las vacunas son altamente efectivas y previenen tantos casos, “la gente deja de temer a las enfermedades y subestima la importancia de las vacunas, algo que lamentablemente estamos observando hoy”.
El Proyecto Tycho de la Universidad de Pittsburgh recopiló estadísticas desde finales del siglo XIX, analizando 125 años de datos (desde 1888) sobre el número de casos reportados antes y después del desarrollo y uso generalizado de cada vacuna. La base de datos se construyó a partir de los reportes semanales del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Este proyecto contó con financiamiento del Instituto Nacional de Salud (NIH) y de la Fundación Bill y Melinda Gates.
Lee esta y más historias de la
edición enero/febrero de Pittsburgh Latino Magazine.

Jan/Feb 2026
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