Arte, migración y pertenencia: Entrevista con Sandra Bacchi

0 201

Keyla Nogueira

Cada inicio de año invita a pensar en nuevos comienzos y aprendizajes. Para esta edición, quise compartir una conversación cercana con una artista cuya trayectoria refleja transformación, identidad y pertenencia: Sandra Bacchi. Amiga querida y creadora sensible, Sandra ha encontrado en el arte una forma constante de reinventarse y de narrar la experiencia migratoria.

Sandra Bacchi se formó en fotografía y audiovisual en São Paulo.

“Crecí en un ambiente muy ligado al cine y a las artes”, cuenta. “Eso siempre me dio libertad para crear y expresarme desde muy temprano”. Estudió fotografía y trabajó en videos, cine, documentales y publicidad, construyendo una base visual sólida que marcaría toda su obra.

Al mudarse a Estados Unidos, su práctica artística también cambió.

“Mi trabajo se transformó conmigo”, explica. Aunque dejó el audiovisual en segundo plano, regresó a la fotografía como espacio de exploración personal. De ese proceso nació una serie fotográfica realizada junto a sus hijas a lo largo de seis años. “Fue un trabajo muy íntimo, que con el tiempo cobró vida propia”, recuerda. El proyecto se presentó en exposiciones en Estados Unidos, Brasil y Europa, se convirtió en un fotolibro y culminó en una exposición individual en la Concept Art Gallery de Pittsburgh en 2020.

Sandra Bacchi. Foto/Photo: Kitoko Chargois

Sandra Bacchi. Foto/Photo: Kitoko Chargois

En 2017, Sandra se mudó a Pittsburgh y, dos años más tarde, durante una residencia artística en el Pittsburgh Glass Center, descubrió un nuevo lenguaje: el vidrio. “Allí encontré una comunidad que transformó profundamente mi experiencia como inmigrante”, afirma. “El vidrio me permitió crear capas y volumen para imágenes que hablan de memoria, migración, identidad y pertenencia”. Desde entonces, este medio se ha convertido en una parte esencial de su trabajo.

Para Sandra, ser una artista inmigrante implica habitar múltiples realidades al mismo tiempo.

“Es tener el privilegio de vivir entre mundos”, dice. “Cargo referencias, afectos y recuerdos de culturas distintas que se mezclan dentro de mí, pero también es un ejercicio constante de escucha, adaptación y resiliencia”.

Recientemente, fue seleccionada como finalista para exponer en la *National Portrait Gallery* en Washington en 2026. Para ella, este reconocimiento va más allá de lo profesional. “Estar en ese espacio, como artista brasileña e inmigrante, tiene un significado muy especial”, comparte. “Es afirmar la importancia de la diversidad y de las diferentes perspectivas en la construcción del arte y de la identidad de un país”.

Cuando le propuse completar la frase “Ser brasileña en Pittsburgh es…”, su respuesta fue tan clara como poética:

“Es aprender a echar raíces sin borrar la propia historia”.

Y, como no podía faltar, la conversación cerró con los sabores que la conectan con Brasil. “Son muchos”, dice entre risas. “El pan de queso, la guayabada con queso, el agua de coco… sabores que me llevan directo a la infancia”. También celebra que, en Pittsburgh, la comunidad brasileña pueda aliviar la saudade a través de la comida.

“La suerte que tenemos es poder reconectarnos con nuestra tierra a través del afecto y el sabor”, comenta, mencionando a Mercearia Brasil —¡una mención espontánea que me sacó una sonrisa y que prometo no fue solicitada!

La obra de Sandra Bacchi nos recuerda que el arte es memoria y que, incluso lejos del lugar de origen, es posible crear raíces nuevas sin perder la esencia.

Lee esta y más historias de la
edición enero/febrero de Pittsburgh Latino Magazine

Jan/Feb 2026

Cultura
¡Manténgase al día con todas nuestras publicaciones!
Advertise with PresentePGH

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Pittsburgh Latino Magazine

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo