
Freddy Potoy Rosales
Cielo Gómez Galvis y Juan Carlos Cadena Solano son una joven pareja colombiana que emprendió un nuevo comienzo en Estados Unidos. Hoy son los orgullosos propietarios de Graphic Line Print LLC, una empresa de publicidad visual en Pittsburgh, Pensilvania. Detrás de su éxito hay una historia de transformación personal, motivada por un suceso que los llevó a reconstruir su vida. En esta edición, destacamos su inspiradora historia.

Foto/Photo: Caviwhat Productions
Un Suceso Marca sus Vidas
El rumbo de esta familia cambió radicalmente tras un suceso que dejó una marca profunda. Cielo relata que desde niña, ella y su familia fueron desplazados de su hogar debido al conflicto armado entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno, el cual se extendió por muchos años. Tras la firma del acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla, se inició un proceso de indemnización para las familias que habían sido forzadas a abandonar sus tierras. Sin embargo, los grupos disidentes de las FARC que rechazaron el acuerdo comenzaron a amenazar y asesinar a quienes aceptaban esa compensación. Una madrugada de junio de 2022, su familia fue encañonada con armas de fuego dentro de su vivienda en Bucaramanga, capital del departamento de Santander, en el noreste de Colombia.
Cielo, de 32 años, refleja la fortaleza de una joven madre comprometida con su familia y su trabajo. Sin embargo, al rememorar los episodios de violencia que vivió en Colombia junto a su esposo e hijo, su voz se quiebra y las lágrimas le recorren el rostro. A pesar de la emoción, respira hondo y continúa con su testimonio. A su lado, Juan Carlos, de 31 años, entrelaza su mano izquierda en señal de apoyo, sin necesidad de palabras, en la oficina que ambos han construido con esfuerzo.
Jamás imaginaron que aquel episodio de violencia marcaría el comienzo de un viaje sin retorno — uno que los llevaría a cruzar fronteras, enfrentar dificultades y, finalmente, establecerse en Estados Unidos. Llegaron a Texas en agosto de 2022 y, desde allí, tomaron un vuelo con destino a Pittsburgh, donde los esperaba el hermano de Cielo. Fue en esta ciudad donde decidieron empezar de nuevo, no sin antes atravesar importantes desafíos.

Foto/Photo: Caviwhat Productions
Con Muchas Ilusiones
Una vez establecidos en Pittsburgh, comenzaron a buscar empleo con muchas ilusiones, pero con recursos escasos. Al pasar frente a Auto Image, una empresa dedicada al polarizado de ventanas, decidieron entrar a preguntar por alguna oportunidad laboral.
“Decidimos ir a pedir trabajo en Auto Image con muchísimo miedo, con pena, con la autoestima por el piso. No teníamos ropa, andábamos con zapatos prestados, sin internet ni minutos en el celular, pero teníamos todas las ilusiones puestas en el proyecto que empezamos a construir desde que llegamos acá”, recuerda Juan Carlos.
En ese momento solo contaban con 200 dólares para sobrevivir junto a su hijo de cinco años.
No hablaban inglés, ni el dueño español pero conectados al WiFi del lugar y utilizando el traductor de Google, Juan logró comunicarse con el empleador. Este, al ver su interés, lo puso a prueba de inmediato y quedó satisfecho con su desempeño, ofreciéndole el trabajo. Con el tiempo, a recibir trabajos por su cuenta y, viendo su talento, le propuso formar una sociedad. Aunque diez meses después decidieron separarse de manera amistosa, Juan reconoce que aquel empresario estadounidense fue una figura clave en su proceso de adaptación y le agradece profundamente haberle tendido la mano en los momentos más difíciles.

Foto/Photo: Caviwhat Productions
Emprenden Negocio en Pittsburgh
Con los ahorros acumulados durante sus dos años de trabajo en Auto Image, Cielo y Juan Carlos decidieron emprender su propio negocio de publicidad visual. La idea surgió en una de sus primeras noches en Estados Unidos, mientras dormían en un colchón en el suelo junto a su hijo.
Cielo destaca el valioso respaldo de Brent G. Rondón, consultor senior del Centro de Desarrollo de Pequeñas Empresas (SBDC, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Pittsburgh, quien los acompañó durante el proceso de formalización de su empresa. Por su parte, Juan Carlos estima que han invertido cerca de 40 mil dólares en su negocio.
El negocio abrió formalmente el 28 de diciembre de 2024. “Gracias a Dios… empezamos a recibir clientes y se han ido aumentando de manera exponencial”, comenta Cielo, quien está a cargo de las finanzas y la administración del negocio, mientras que Juan se desempeña como el creativo, liderando la parte operativa.
“Hay que luchar por lo que se quiere. Cuando hay ganas y cuando hay sueños de por medio, todo es posible, y sobre todo cuando se trabaja en equipo, es aún más fácil”, reflexiona Cielo, con la misma
determinación que los ha llevado a transformar una historia de dolor en un ejemplo de resiliencia y esperanza.
Graphic Line Print se encuentra en 2015 Saw Mill Run Blvd. (15210), y pueden ser contactados a través de sus redes sociales en Instagram (@graphiclineprint) o llamando al 412-887-9318.
Este artículo se publicó primero en la edición impresa de la revista mayo-junio 2025.

Freddy Potoy Rosales
Compartir:
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico


