
Freddy Potoy Rosales
Las redadas realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Ambridge, condado de Beaver, en colaboración con la Policía local, resultaron en al menos 10 personas detenidas el 31 de julio. La comunidad reaccionó con indignación y solidaridad hacia la población latina.
Vecinos expresaron consternación por el operativo, describiendo escenas de terror mientras observaban los arrestos. Las redes sociales se llenaron de denuncias en tiempo real, alertando sobre la situación.
En minutos, un Equipo de Respuesta Rápida de Casa San José llegó para documentar los hechos. Según un comunicado de la organización, a los detenidos, incluidos dos testigos, se les negó acceso a representación legal. Se reportaron vehículos sin identificar, colaboración activa con ICE y niños presenciando cómo se llevaban a sus familiares.
“Esto no fue seguridad pública. Fue una demostración de poder destinada a aterrorizar”, declaró Monica Ruiz, directora ejecutiva de Casa San José. Videos comunitarios muestran a agentes de ICE y policías deteniendo autos y acosando a personas por su apariencia. Un residente fue amenazado por leer en voz alta sus derechos.
Casa San José denunció violaciones a los derechos humanos y pidió a funcionarios condenar la colaboración con ICE, así como a la comunidad a enviar pruebas al correo emergency@casasanjose.org y unirse al equipo de respuesta. “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras nuestras familias son cazadas”, señaló la organización.
Fiscal de Beaver busca aclarar la operación
El fiscal del condado de Beaver, Nate Bible, aclaró el 1 de agosto que la operación fue coordinada por la Policía de Ambridge junto a varias agencias del condado, con el objetivo de detener a personas con órdenes de arresto pendientes y atender delitos en curso. Si bien agentes de ICE estuvieron presentes, Bible aseguró que no fue una «redada de ICE», ya que los federales actuaron de forma independiente.
Bible añadió: “Una vez que una persona es arrestada, las autoridades locales no tienen control sobre lo que una agencia federal haga respecto al estatus migratorio del detenido. Algunas personas fueron retenidas por ICE, pero ya habían cometido un delito o infracción que activó la detención migratoria”.
También afirmó que no se allanaron viviendas ni negocios, y que solo se detuvo a quienes infringieron la ley o tenían órdenes activas.
Hermanas de San José alzan la voz
La congregación Hermanas de San José también se pronunció. Tres hermanas se unieron esa noche a 50 vecinos para protestar. Fueron testigos de cómo un hombre fue separado de su familia.
“Son seres humanos hechos a imagen de Dios, que merecen amor, respeto y dignidad”, dijo la hermana Jean Uzupis. Las hermanas condenaron el trato inhumano hacia inmigrantes y rechazaron las narrativas falsas que los criminalizan. “Nos solidarizamos con quienes sufren y continuaremos alzando la voz contra la injusticia”.
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