Cómo ICE y un centro de datos convirtieron un suburbio de Pittsburgh en un campo de batalla cívico

En Springdale, un año marcado por las detenciones de inmigrantes, la oposición a los centros de datos y los enfrentamientos con las autoridades locales ha impulsado una nueva ola de movilización.

0 121
pgh-public-source logo

Pittsburgh's Public Source

Por Jamie Wiggan | Fotos por Stephanie Strasburg (Un reportaje investigativo de Pittsburgh’s Public Source / Traducido por Associated Press)

Yaquelin Vasques se puso nerviosa cuando su esposo, José Acosta, le dijo que iba a aceptar un trabajo de construcción cerca de Springdale.

La pareja tomaba precauciones mientras Acosta, un migrante sin permisos hondureño, esperaba la resolución de su solicitud para su “green card”, la tarjeta de residencia permanente para inmigrantes.

“Yo le decía: ‘¡Ay, amor! He oído tantas cosas sobre la zona de Springdale’”, dijo Vasques durante una entrevista en julio en su casa en el condado de Beaver, a más de 48 kilómetros (30 millas) de distancia.

El municipio de Springdale fue durante mucho tiempo un suburbio tranquilo de 2,6 kilómetros cuadrados (una milla cuadrada) dominado por una central eléctrica, pero en los últimos 12 meses se ha convertido en un foco de tensión local sobre dos de los temas más polémicos en Estados Unidos: los centros de datos y la aplicación de las leyes de inmigración.

Acosta fue detenido por la policía de Springdale alrededor de las 9 de la mañana del 2 de julio, cuando estaba sentado en su camioneta estacionada frente a una obra en Harmar, según Vasques. Ella rastreó la ubicación de su teléfono hasta el edificio del ayuntamiento de Springdale, donde confrontó a un agente, quien le informó de que su esposo había sido arrestado por una infracción de tráfico y estaba siendo trasladado a la oficina local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Pittsburgh.

Acosta había vivido en el país desde 2018 sin incidentes, salvo una parada de tráfico en 2023, hasta ahora.

“Si la suerte está de nuestro lado, podría regresar a casa en dos, tal vez tres años”, dijo esta madre de tres hijos.

Vasques los cría sola desde que su esposo fue detenido en Harmar por el ICE y la policía del municipio de Springdale el 2 de julio. “No soy la única. Hay mucha gente pasando por lo mismo”, subrayó el 14 de julio en su casa.

Ante esa reacción adversa, dos organizaciones comunitarias —Indivisible Allegheny Valley y Save Allegheny Valley Environment, o SAVE— han surgido como los principales motores de la oposición.

Springdale es uno de los 130 municipios del condado de Allegheny encargado de gestionar las calles, los parques y la seguridad pública. Si bien sus defensores sostienen que una administración local reducida fomenta una mayor capacidad de respuesta, la coincidencia de un centro de datos y una ofensiva contra la inmigración ha puesto a prueba la capacidad de este pueblo, con dirigentes mayoritariamente voluntarios, para mantener su sentido de comunidad y preservar la confianza en sus líderes en medio de corrientes nacionales polarizantes.

Ante esa reacción adversa, dos organizaciones comunitarias —Indivisible Allegheny Valley y Save Allegheny Valley Environment, o SAVE— han surgido como los principales motores de la oposición.

Springdale es uno de los 130 municipios del condado de Allegheny encargado de gestionar las calles, los parques y la seguridad pública. Si bien sus defensores sostienen que una administración local reducida fomenta una mayor capacidad de respuesta, la coincidencia de un centro de datos y una ofensiva contra la inmigración ha puesto a prueba la capacidad de este pueblo, con dirigentes mayoritariamente voluntarios, para mantener su sentido de comunidad y preservar la confianza en sus líderes en medio de corrientes nacionales polarizantes.

Los residentes que se oponen tanto a la colaboración con el ICE como al centro de datos manifiestan que el denominador común es la falta de transparencia y rendición de cuentas en la gestión del ayuntamiento.

“En Springdale, pasar de un lugar donde no ha habido mucha actividad a tener todo este movimiento de organización (en torno al ICE y los centros de datos)… no sé cuál es la conexión, pero creo que existe”, dijo la residente Amy Sarno, miembro de la Junta Escolar Allegheny Valley y voluntaria de la filial de Indivisible.

“La transparencia y el debate han brillado por su ausencia en nuestro concejo municipal”, opinó otro residente, Matt Lang.

Las autoridades de Springdale no respondieron a las múltiples solicitudes de comentarios realizadas por teléfono, correo electrónico y en persona.

«No recuerdo haber dejado de interesarme nunca por la vida al aire libre y por todo el mundo de la naturaleza». Un sello en honor a Rachel Carson —bióloga marina y autora de *Primavera silenciosa*— preside el vestíbulo de la oficina de correos de Springdale Borough, su localidad natal, este 25 de julio.

El nombre de Carson figura en el parque ribereño cercano y en una ruta de senderismo que se extiende a lo largo de 72,5 kilómetros (45 millas) por el valle del Allegheny. Los detractores del centro de datos suelen invocar su legado en su lucha contra Dynamo DC, el desarrollador de centros de datos financiado por firmas de inversión que operan desde la Ciudad de Nueva York.

Debbie Sigmund, recaudadora de impuestos electa y una de las presbíteras de la Iglesia Presbiteriana Unida de Springdale, cree que el municipio podría hacer más para aprovechar el legado de Carson. Sigmund, de 67 años, ayudó a fundar el grupo Springdale Team of Active Residents, o STAR, en 2008, cuando sintió que su localidad había tocado fondo.

“Teníamos miedo”, expresó. “En la calle principal había muy poco movimiento”.

El polvo resultante de la implosión de las chimeneas de la antigua central eléctrica de Cheswick, en el municipio de Springdale, flota hacia New Kensington —al otro lado del río Allegheny, frente al parque Rachel Carson de Springdale— el 2 de junio de 2023. Carson es famosa por haber expuesto los peligros para el medio ambiente y la salud que suponían pesticidas como el DDT en su libro *Primavera silenciosa*.

El nombre de Carson figura en el parque ribereño cercano y en una ruta de senderismo que se extiende a lo largo de 72,5 kilómetros (45 millas) por el valle del Allegheny. Los detractores del centro de datos suelen invocar su legado en su lucha contra Dynamo DC, el desarrollador de centros de datos financiado por firmas de inversión que operan desde la Ciudad de Nueva York.

Debbie Sigmund, recaudadora de impuestos electa y una de las presbíteras de la Iglesia Presbiteriana Unida de Springdale, cree que el municipio podría hacer más para aprovechar el legado de Carson. Sigmund, de 67 años, ayudó a fundar el grupo Springdale Team of Active Residents, o STAR, en 2008, cuando sintió que su localidad había tocado fondo.

“Teníamos miedo”, expresó. “En la calle principal había muy poco movimiento”.

Un desfile del Día de la Independencia por el centro de Springdale en 1926, tal como aparece en el libro "A History of Springdale, PA: 1906-2006".

STAR se reúne mensualmente en la iglesia y trabaja para embellecer Springdale: plantan árboles, colocan pancartas en honor a los veteranos y apoyan a nuevos negocios.

Durante una reunión en junio, el comité debatió sobre la oportunidad de obtener fondos para remodelar la calle principal, especuló sobre si algún restaurador emprendedor se haría cargo de la iglesia metodista abandonada y escuchó a un recién graduado de una escuela de cocina exponer sus planes para abrir una panadería.

Sigmund contó que intenta mantenerse al margen de la habitual “política de pueblo pequeño” y declinó hacer comentarios sobre el centro de datos y otros temas polémicos.

Integrantes del equipo de voleibol de la escuela secundaria Springdale (que abarca los niveles de secundaria y bachillerato) saltan sosteniendo carteles a lo largo de la calle Pittsburgh, en el límite entre Cheswick y el municipio de Springdale, el sábado 18 de julio. La mascota de la escuela es el «Dynamo», en referencia a la central eléctrica Cheswick Generating Station, que estuvo operativa hasta 2023 en la manzana situada detrás de ellos. El emplazamiento está ahora destinado a albergar un centro de datos de hiperescala, y los promotores han adoptado el nombre de Dynamo DC.

Su difunto esposo, su padre y su abuelo trabajaron en la central eléctrica de Cheswick, que cerró en 2022. Si bien algunos criticaban la contaminación del aire causada por la última central de carbón del condado, Sigmund consideró su cierre como otro golpe para la comunidad. El terreno de 20,2 hectáreas (50 acres) fue adquirido en noviembre por Dynamo DC.

Sigmund enfatizó que su lucha por Springdale a veces se siente como una batalla perdida, aunque éxitos como la llegada del pub y cervecería Leaning Cask, hace unos 10 años, y los planes para la nueva panadería le dan esperanzas. Cree que su pueblo tiene muchos activos que aprovechar, y que podría sacar mejor partido de su zona a orillas del río.

“Los pueblos ribereños están pasando por dificultades”, dijo. “Mientras podamos mantener la comunidad tal como es y dar pequeños pasos para mejorarla, eso es todo a lo que podemos aspirar”.

Nicole Valore (en primer plano) y su hija, Taylor Landis, pescan juntas en un lugar popular del parque Rachel Carson Riverfront Park el 26 de julio. El sendero Rachel Carson Trail desciende hasta este punto.

Lang, de 32 años, compró su casa en Springdale en 2024, antes de saber que había planes para un centro de datos. Apuntó que su decisión se debió en parte al potencial de crecimiento que vio en el pueblo.

“Demolieron la central eléctrica y se hablaba de acondicionar la zona ribereña para actividades recreativas. Eso me entusiasmó también”, contó.

Ahora, a este nuevo propietario le preocupa que el valor de las viviendas pueda caer.

Las líneas eléctricas interrumpen la vista del municipio de Springdale, en el valle de Alle-Kiski, el 22 de julio. En las afueras de la localidad, resplandece otra central eléctrica.

Votación sobre centro de datos divide al pueblo

Lang comenzó a asistir a las reuniones municipales el otoño pasado para conocer a su comunidad y participar en las iniciativas cívicas. Tras escuchar los planes para el centro de datos en su segunda visita, empezó a organizar pequeñas protestas frente al edificio del ayuntamiento.

Para cuando se votaron los planes en diciembre, el auditorio solía llenarse de residentes que cuestionaban el beneficio que el proyecto aportaría a la comunidad.

Más de una docena de personas expresaron su preocupación por el ruido, la contaminación y el consumo de energía, pero seguidamente cinco de los siete concejales votaron a favor en medio de abucheos y burlas.

Varios miembros emitieron su voto a regañadientes y argumentaron que no podían oponerse sin arriesgarse a una demanda costosa, dado que el promotor inmobiliario había cumplido con los requisitos de urbanización.

“La comunidad no sobreviviría a una demanda en contra”, afirmó la concejal Dolly Stephens antes de votar a favor. “Tenemos las cosas delineadas y, si no votamos que sí, perderemos todo eso y ellos vendrán de todos modos”.

Marty Garrigan (en el centro), residente de Springdale Township, confronta a Brian Regli (a la izquierda) —consultor de Dynamo DC, anteriormente Allegheny DC— sobre el impacto ambiental de un centro de datos proyectado, durante una sesión informativa abierta organizada por los promotores el 10 de junio en el edificio municipal de Springdale. Garrigan, miembro de la organización Save Allegheny Valley Environment (SAVE), es autora del poema «Lipstick on a Monster» (Labial en un monstruo), que posteriormente se convirtió en una canción de protesta.

Brigitte Meyer, abogada de PennFuture, una organización no gubernamental y sin fines de lucro enfocada en la defensa del medio ambiente, dijo que esta es una situación habitual en la que se ven envueltos municipios como Springdale cuando un desarrollador presenta planes para construir un centro de datos. Eso se debe, en parte, a que muchas localidades pequeñas redactaron sus normativas de urbanización mucho antes de la aparición de las plataformas de inteligencia artificial y, por tanto, carecen de disposiciones para regular la enorme infraestructura industrial que las sustenta.

Meyer ha elaborado un modelo de urbanización para ayudar a los municipios de Pensilvania a redactar sus propias ordenanzas, y la oficina de sostenibilidad del condado de Allegheny trabaja en su propia versión.

“Ahora es una carrera contra los promotores”, dijo Meyer. “Y en ocasiones los promotores les están ganando la partida a los municipios”.

Dynamo DC sostiene que las instalaciones, de 60.600 metros cuadrados (652.300 pies cuadrados), beneficiarán a este pueblo de 3.000 habitantes al generar entre 80 y 100 empleos permanentes y aportar millones de dólares anuales en impuestos al municipio y al distrito escolar. La empresa modificó el diseño para reducir el ruido y mejorar la estética de sus instalaciones.

“Lo que hemos tratado de hacer es mostrar a la gente que estamos dispuestos a realizar inversiones adicionales para mitigar el ruido”, expresó Brian Regli, consultor de Dynamo DC, durante una entrevista en una jornada de puertas abiertas al centro de datos en junio.

Regli declinó conceder una entrevista para este reportaje.

Jess Friss (en el centro), directora de programas comunitarios de Three Rivers Waterkeepers, recorre el río Allegheny junto a los voluntarios Quinn Yoon (a la izquierda) y Ann Carrick mientras recopilan datos sobre pequeñas bolitas de plástico derramadas durante el descarrilamiento de un tren en la cercana localidad de Harmar. Las poblaciones ribereñas situadas junto a Springdale han sufrido diversos impactos ambientales derivados de la actividad industrial, y diversos grupos ecologistas se están organizando para ayudar a los residentes a afrontar los posibles efectos del centro de datos proyectado.

Lang dijo que le impresionaría que cumplieran su promesa de reciclar el agua en lugar de extraer constantemente nuevos suministros del río.

Además, en general, tiene dudas sobre cuestiones clave como el número de generadores, el nivel de ruido y las fuentes de energía.

“Si lograran resolver muchos de los problemas planteados, (el centro de datos) podría ser un buena agregado”, añadió. “Sin esas respuestas, no me siento cómodo con que se instale justo a nuestro lado”.

Detenciones migratorias generan temor y activismo

Cuando se calmó el revuelo en torno al centro de datos, tras la votación de diciembre, la inquietud por las actividades del ICE se disparó a raíz de una detención en febrero.

Con el alegato de una infracción de tráfico menor, la policía municipal detuvo a Randy Córdova Flores, quien carece de antecedentes penales conocidos, y lo entregó al ICE.

Córdova Flores, un hombre peruano con un caso de inmigración en trámite, pasó cuatro meses en el Centro de Procesamiento Moshannon Valley del ICE antes de que su familia iniciara una costosa batalla legal que resultó en su liberación bajo fianza del centro de detención del condado de Clearfield. Córdova Flores tiene dos hijos en el distrito escolar Allegheny Valley, que abarca las localidades de Springdale, Cheswick y Harmar.

Randy Cordova Flores, residente del municipio de Springdale y nacido en Perú, posa para un retrato el 17 de junio, una semana después de haber sido liberado bajo fianza del Centro de Procesamiento Moshannon Valley del ICE. La policía de Springdale transfirió a Flores a la custodia del ICE tras una parada de tráfico el 10 de febrero. Aunque se alegra de estar en casa, afirma que nunca se siente seguro.

Cuando Yaquelin Vasques se enteró, la mañana del 2 de julio, de que su esposo estaba bajo custodia federal, llamó a Frontline Dignity, un grupo local que capacita a voluntarios para responder a los arrestos realizados por el ICE mediante la documentación de la conducta de los agentes y para ofrecer apoyo al detenido o a sus seres queridos.

Una de las voluntarias que se reunió con ella, Judah Marroquin —residente en Springdale—, ayudó a Vasques a recoger la camioneta pickup de su esposo y la acompañó en auto hasta la oficina local del ICE en South Side. Marroquin tiene dos hijos en edad escolar con Carlos, su esposo guatemalteco.

“No me siento sola”, dijo Vasques al referirse al apoyo que ha recibido de personas de toda la región desde entonces.

Vasques añadió que quiere respuestas sobre por qué la policía de Springdale operaba en Harmar, a dos localidades de distancia.

Koontz, el portavoz del ICE, explicó que el grupo de trabajo conjunto de Springdale y el ICE “se encontró con un Jeep negro que no señalizó correctamente un giro” y procedió a parar el vehículo, y fue cuando arrestaron a Acosta en Harmar. Fue puesto bajo custodia poco después de que los ocupantes “salieran del vehículo y huyeran hacia una zona boscosa cercana”, escribió Koontz.

Koontz no respondió a más preguntas sobre la jurisdicción del departamento de Springdale fuera de su propio municipio ni sobre el alcance de su colaboración con el ICE.

Judah Marroquin, residente del municipio de Springdale, es una de los pocos voluntarios de Indivisible Allegheny Valley que realizan recorridos habituales en busca de operaciones y vehículos del ICE para alertar a las personas que trabajan y viven en la zona. El 30 de julio, ella recorre en auto la localidad de Harmar, escenario de varias detenciones recientes del ICE llevadas a cabo con la colaboración de la policía del municipio de Springdale.

El jefe de policía de Springdale, Derek Dayoub, no respondió a las solicitudes de entrevista realizadas tanto por teléfono como en persona.

David Harris, profesor de derecho especializado en seguridad pública, explicó que la policía de Springdale no tendría jurisdicción para operar en un municipio vecino a menos que ambos cuerpos policiales cuenten con un acuerdo claro al respecto. Agregó que la policía de Springdale podría alegar que colaboraba con el ICE, que al ser una agencia federal tiene jurisdicción en cualquier municipio.

“Si solo estaban deteniendo a personas en el marco de la aplicación rutinaria de la ley penal, eso sería un problema”, sostuvo Harris. “Hay que plantear preguntas muy precisas sobre lo que (la policía de) Springdale estaba haciendo allí”.

Los departamentos de policía locales que colaboran con el ICE pueden calificar para diversos incentivos económicos una vez que están “operativos”. Springdale no presentó ningún comprobante ni registro de tales beneficios en respuesta a una solicitud presentada en febrero por Public Source, un medio digital, no partidista y sin fines de lucro, al amparo de la Ley de Derecho a Saber de Pensilvania. La oficina del sheriff del condado de Butler, por ejemplo, facturó a la agencia federal cerca de 200.000 dólares por colaborar en 71 detenciones hasta el mes de marzo.

Durante una reunión celebrada el 21 de julio, Joe Kern, concejal de Springdale, dijo en respuesta a las preguntas de los residentes que el concejo no recibe actualizaciones ni informes periódicos sobre la colaboración de la policía con el ICE.

“Que yo sepa, el ICE no patrulla activamente el municipio de Springdale”, notificó.

La policía del municipio de Springdale ayuda a los agentes del ICE mientras estos esposan a dos hombres interceptados en Freeport Road, cerca de Target, en Harmar, el 23 de julio. Además de colaborar en detenciones del ICE en Springdale, se ha registrado a la policía municipal ayudando a dicha agencia en las localidades vecinas de Cheswick y Harmar.

El 23 de julio, un periodista de Public Source vio a agentes de la policía de Springdale y del ICE sacar a dos hombres de una furgoneta blanca en la calle Freeport Road, en Harmar. Los esposaron y los condujeron hasta vehículos policiales de Springdale.

Jason Domaratz, jefe de policía de Harmar, dijo que su departamento no tiene ningún acuerdo con el ICE y que solo intervendrá si se le solicita ayuda.

“Yo no me meto en esas tonterías”, manifestó.

Domaratz añadió que el acuerdo de Springdale con el ICE les otorga el derecho a operar en Harmar cuando colaboran en detenciones federales.

“¿Me gusta? No”, subrayó. “A mis agentes ni siquiera se les permite salir del municipio. Si necesitan comer algo y no lo tenemos en el pueblo, tienen que traerlo en una bolsa de papel”.

Marroquin no se involucró en la política local hasta la detención de Córdova Flores a principios de este año. Aunque su esposo ya tiene la ciudadanía estadounidense, ella —que es blanca— teme que eso no lo proteja de posibles problemas con los agentes de inmigración, así que la pareja ha acordado que él no conducirá en Springdale mientras esté vigente el programa 287(g).

Más de 100 personas se congregaron a lo largo de la calle Pittsburgh, en el centro de Springdale Borough, para protestar contra la colaboración del departamento de policía con el ICE en la detención del residente Randy Cordova Flores, ocurrida el 14 de febrero.

La oposición deriva en detenciones

Las protestas estallaron en las semanas posteriores a la detención de Córdova Flores, incluida una en la que un partidario del ICE que pasaba por allí, detuvo su auto para enfrentarse al manifestante Ian Hill, residente de Springdale, quien sostenía un palo. El partidario del ICE golpeó a otro manifestante. Un video del incidente, publicado por TribLIVE, un medio digital de Pensilvania, muestra que Hill no golpeó ni fue golpeado.

No obstante, fue acusado de agresión simple casi tres meses después del incidente.

A Hill también se le acusó de amenazas terroristas por comentarios que publicó en las redes sociales. Todos los cargos fueron retirados posteriormente.

La policía del municipio de Springdale retuvo al residente Ian Hill después de que este siguiera hablando desde el fondo de la sala tras su intervención pública en la reunión del concejo municipal del 17 de febrero. Posteriormente, Hill fue acusado en relación con un incidente ocurrido durante una manifestación contra el ICE el 14 de febrero y encarcelado en el condado de Allegheny, antes de que se retiraran los cargos.

Días antes de que Hill fuera acusado y encarcelado, la policía de Springdale arrestó por la fuerza al residente William “Danny” Rosenmund cuando se encontraba en el podio de oradores durante una reunión pública el 21 de abril. Rosenmund, quien intervenía habitualmente en esas reuniones, había cuestionado en repetidas ocasiones el acuerdo de Springdale con el ICE desde que se negoció a finales de 2025, y criticó a los funcionarios municipales por autorizarlo sin someterlo a votación pública.

De izquierda a derecha, Andy Howard —entonces defensor público interino del condado de Allegheny y actualmente jefe de la oficina— conversa con su cliente, William «Danny» Rosenmund, y con la esposa de este, Katy Ockree, tras la audiencia preliminar de Rosenmund ante un magistrado de distrito celebrada el 27 de mayo en Harmar. Rosenmund fue detenido mientras intervenía en el podio de oradores durante una reunión del concejo de Springdale, donde abogaba por la transparencia en relación con los acuerdos del municipio con el ICE.

Harris añadió que no tiene los conocimientos jurídicos suficientes para determinar si la ley exigía una votación pública.

“Lo que me parece evidente es que debió haber sido (un proceso) público de todos modos”, dijo, y destacó la necesidad de generar confianza entre los residentes dado el mayor escrutinio sobre la aplicación de las leyes de inmigración desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump.

“La labor policial tiene que tener el apoyo de la comunidad”, enfatizó.

Craig Alexander, asesor jurídico del municipio de Springdale, junto al cronómetro de tres minutos para las intervenciones del público, el 21 de julio. El Concejo aprobó una nueva normativa para los comentarios públicos tras la primera reunión sobre el centro de datos propuesto; dicha norma permite intervenir únicamente a los residentes y contribuyentes del municipio y limita la participación de cada persona a tres minutos.

Rosenmund hablaba sobre cuestiones policiales y criticaba lo que describió como una falta de transparencia cuando los agentes de Springdale lo jalaron, lo apartaron del podio y lo derribaron al suelo. Ahora, enfrenta siete cargos penales, entre ellos resistencia a la autoridad y dos delitos de agresión agravada. Su audiencia fue aplazada después de que la fiscalía descubriera un video que desmentía la afirmación del ayuntamiento de que había hablado más allá de los tres minutos asignados.

Vibraciones sin representación

Norman DeLay intentó intervenir en una reunión del concejo de Springdale.

DeLay, de 57 años, contó que se mudó a Cheswick en busca de una vida tranquila tras una larga carrera militar que lo llevó a participar en “todos los conflictos importantes de Estados Unidos desde la invasión de Panamá” en 1989.

La línea divisoria entre Cheswick y Springdale recorre la avenida South Duquesne, la tranquila calle cerrada donde DeLay vive con su esposa e hijas. En el lado de Cheswick, una hilera de casas bien cuidadas de una sola planta se alza tras céspedes verdes y recortados. En el lado de Springdale se encuentra el terreno de 20,2 hectáreas (50 acres) destinado ahora a albergar el centro de datos.

Norman DeLay camina por la calle que separa su localidad, Cheswick (a la izquierda), del municipio de Springdale, el 20 de julio. Aunque el centro de datos propuesto se ubicaría justo enfrente de su casa, a DeLay no se le permitió intervenir en una reunión del concejo de Springdale sobre el proyecto urbanístico por no ser residente del municipio.

“Me mudé aquí porque sufro de trastorno de estrés postraumático”, contó. “Espero haberme ido de aquí antes de que lo construyan”.

Su etapa como miembro del cuerpo de Rangers del Ejército le dejó un trastorno de estrés postraumático que a veces se desencadena con los fuegos artificiales y otros ruidos fuertes. No obstante, desde su porche encuentra consuelo cuando observa la fauna que pasta y revolotea por el antiguo emplazamiento industrial, donde ha vuelto a crecer un manto de vegetaciones bajas distintas tras la demolición de la central eléctrica. Él y sus hijas tienen nombres para los ciervos —Thelma y Louise— y para los tres cuervos —Huey, Lewy y Dewy— que aparecen por allí casi todas las tardes.

“Es algo que no quieres perder, ¿sabes?”. manifestó.

DeLay contó que fue a una reunión del concejo el otoño pasado para expresar su oposición a los planes, pero le informaron que no podía hablar por no ser residente de Springdale.

Ahora busca mudarse con su familia a una zona rural de Tennessee.

“Me mudé aquí porque sufro de trastorno de estrés postraumático”, contó. “Espero haberme ido de aquí antes de que lo construyan”.

Danielle y Tyler Bonatesta están sentados bajo el árbol donde contrajeron matrimonio, en el jardín trasero de su casa en Cheswick. Una oleada de emoción invadió a Tyler al hablar de mudarse y dejar atrás aquel árbol —una especie conocida como *mariposa*—, que él había plantado para su madre con el fin de atraer a las mariposas y a los colibríes que a ella tanto le gustaban antes de fallecer a causa de un cáncer de pulmón.

Tyler Bonatesta, de 31 años, compró la antigua casa de sus padres en Cheswick con la intención de criar allí a su familia.

“Me imaginaba estar al aire libre con nuestro hijo”, dijo. “Teníamos un jardín grande. Se podía jugar a la pelota fuera”.

“Es un riesgo demasiado grande y, esencialmente, nos están obligando a abandonar nuestro hogar”

Al igual que DeLay, se preocupó al enterarse del centro de datos e intentó hablar en el concejo, pero no se lo permitieron.

“Me parece una locura que no hayamos tenido voz ni voto en el asunto”, agregó.

Bonatesta refirió que sus mayores preocupaciones son el ruido y las posibles consecuencias para la salud de vivir cerca de un centro de datos. Dijo que no podía saber con certeza cuál sería el impacto real hasta que el centro esté en funcionamiento, pero para entonces podría ser demasiado tarde.

“Es un riesgo demasiado grande y, esencialmente, nos están obligando a abandonar nuestro hogar”, declaró.

Tras la votación de diciembre, él y su esposa, Danielle, decidieron poner su casa a la venta y aceptaron una oferta en julio.

Tyler y Danielle Bonatesta empacan la vajilla Fiestaware de la difunta madre de Tyler mientras se preparan para mudarse de Cheswick debido a la cercanía del centro de datos de hiperescala proyectado.

Conflictos locales, repercusiones más amplias

“Todos estos impactos son regionales, pero la autoridad competente es municipal”, dijo Courtney Ehrlichman, directora ejecutiva de CONNECT. “Esos efectos no se detienen en los límites del ayuntamiento, pero la participación pública sí … Puedes vivir a 120 metros (400 pies) de un proyecto y no tener derecho a opinar, o vivir a 1,6 kilómetros (1 milla) y sí poder hablar”.

CONNECT es una organización sin fines de lucro que fomenta la colaboración entre la ciudad de Pittsburgh y otros 41 municipios del condado de Allegheny.

Ehrlichman agregó que la brecha de participación no es culpa de ningún municipio en particular, pero señaló un problema regional derivado de la aparición de centros de datos, que plantean nuevos desafíos para las normativas de urbanización, que son antiguas.

“Si la unidad de toma de decisiones es más pequeña que la zona de impacto, siempre habrá alguien que se quede fuera de la mesa de negociación”, dijo.

DeLay, quien es bombero voluntario del Departamento de Bomberos Voluntarios de Frazer, refirió que suele acudir a emergencias en Springdale en virtud de su acuerdo de ayuda mutua. Este es solo un ejemplo de cómo las comunidades están interconectadas, agregó.

“Es como un taburete de tres patas”, expuso DeLay sobre Springdale, Cheswick y Harmar. “No podría mantener el equilibrio con solo dos patas”.

Charolette Baierl (a la izquierda), residente de Swissvale y organizadora regional para el valle del río Ohio de la organización Climate Reality Project, sostiene un cartel con una cita de Rachel Carson junto a Sally Simpson, de Ford City, quien está organizando acciones en torno a un posible centro de datos en su zona. El 13 de junio, ambas se unieron a miembros de Save Allegheny Valley Environment cerca del parque Rachel Carson Riverfront, en el municipio de Springdale, para protestar contra el centro de datos proyectado.

Los opositores al municipio convergen

Como el primer plan para un centro de datos aprobado en el condado de Allegheny, el proyecto de Springdale ha despertado el interés y la preocupación en toda la región.

SAVE se reúne semanalmente en From Italy, una pizzería situada en el extremo este del municipio, cuya su fachada está pintada con bloques de colores verde, blanco y naranja. A las citas, que congregan a unos 30 asistentes habituales la mayoría de las semanas, han acudido investigadores de la Universidad de Pittsburgh y un excomisionado de Upper Burrell preocupado por el centro de datos proyectado en su localidad. Tom Bailey, uno de los líderes, reside en Penn Hills, al otro lado del río.

“Sí espero que, al alzar la voz, podamos ayudar a otras comunidades a prepararse para la llegada de centros de datos o a oponerse a ellos de ser necesario”, dijo Lang.

Laurie y Marty Garrigan conversan con otros organizadores en la pizzería From Italy tras una reunión de Save Allegheny Valley Environment el 23 de julio.

Desde la aprobación del concejo en diciembre, SAVE ha centrado su atención en el condado de Allegheny, que debe aprobar el plan de desarrollo urbanístico del centro de datos y otorgarle varios permisos.

“No creo que pensaran que Springdale los iba a confrontar”, opinó Cathy Mager, que reside desde siempre en Springdale y es miembro de SAVE. Espera encontrar la manera de frenar el proyecto antes de que comience la construcción.

El grupo de alrededor de 15 residentes que asistió a la reunión del concejo de Springdale el 21 de julio estaba dividido casi a partes iguales entre miembros de SAVE y de Indivisible. Marroquin, que también asistió, expuso que Indivisible Allegheny Valley se fundó para protestar contra el acuerdo 287(g) y apoyar a los residentes locales que pudieran sentirse amenazados por el ICE, pero que la estrategia de ella ha evolucionado hacia la búsqueda de una mejor gestión pública, que, según dice, subraya todas sus iniciativas.

“Vamos a intentar realizar acciones no solo en beneficio de la comunidad vulnerable, sino de toda la comunidad en su conjunto, añadió.

Cathy Mager, residente de toda la vida de Springdale y miembro de Save Allegheny Valley Environment (SAVE), se inscribe para intervenir en el turno de comentarios públicos junto a su esposo, Wayne, durante la reunión del concejo municipal de Springdale del 21 de junio, mientras un agente de policía de Springdale permanece de guardia. Detrás de ellos, a la izquierda, Devon McCullough y Kaitlin Mueller, del grupo Indivisible Allegheny Valley, conversan bajo el reloj del edificio municipal. Ambas graban las reuniones del concejo con sus teléfonos y abogan por la transparencia.

Una de las presentes, Brittany Jackson, expresó que la falta de claridad respecto a las actuaciones del ICE y de la policía le generaba inseguridad al ser una persona no blanca.

“Queremos transparencia”, agregó Jackson. “No me siento segura porque desconozco qué está sucediendo”.

Otras dos personas pidieron al municipio que transmitiera las reuniones en línea para que más personas participaran.

“Estamos en 2026. Si apostamos por la transparencia y por publicar todo en línea, realizar una transmisión en vivo es algo muy sencillo de hacer”, dijo Kaitlin Mueller.

Patrick Bono, el nuevo administrador de Springdale, informó que ya actualiza el sitio web y que facilitará el acceso a los informes públicos y a las actas de las reuniones.

“Estoy trabajando en ese objetivo de transparencia para usted y para todos en el municipio”, respondió dirigiéndose a Jackson.

El sol se pone a lo largo de Pittsburgh Street, en el municipio de Springdale, el 30 de julio.

Antes de la intervención del público, Mike Ziencik, presidente del concejo, mencionó que se había debatido la posibilidad de eliminar el límite de tres minutos para las intervenciones ciudadanas. Sin embargo, por ahora, el reloj con indicador LED verde situado sobre el estrado comienza a correr en cuanto se activa el micrófono.

“No le interrumpiremos. No le miraremos como si tuviera un tercer ojo”, dijo Ziencik. “Le daremos sus tres minutos completos”.


 

Jamie Wiggan es redactor adjunto de Pittsburgh’s Public Source, y se le puede contactar en jamie@publicsource.org.

Esta noticia ha sido verificada por Maddy Franklin.

Inmigración
¡Manténgase al día con todas nuestras publicaciones!
Advertise with PresentePGH

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Pittsburgh Latino Magazine

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo