Oração a uma Deusa Negra
—– Español —–
En esta edición decidí hablar un poquito con nosotras las mujeres, ya que el 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. ¿Y qué me gustaría decir?
Bueno, es un recordatorio más para nosotros, ya que muchas veces entre nuestras tareas y las de los demás a nuestro alrededor, terminamos olvidando tener una mirada un poco más afectuosa con nosotros mismos.
El mundo ya cumple su papel de ser muy injusto con nosotras las mujeres, en nuestros países de origen, pero también cuando vivimos en tierras extranjeras. Y muchas veces nos dejamos
llevar por esas demandas externas y olvidamos mirarnos con un poco más de humanidad.
Ser mujer es, muchas veces, cargar mundos a cuestas e ignorar dolores y deseos. Es desenraizarse para crear nuevas raíces en un suelo desconocido, con el coraje como único equipaje garantizado. Aprendemos a hablar nuevos idiomas antes de dominar la añoranza.
Y en medio de toda esa resistencia, es importante que recordemos el poder que tenemos para crear nuestro propio mundo a nuestra manera, y no solamente a través de las fórmulas hechas que nos dan.
Recordemos que nuestra resiliencia no es solo sobre sobrevivir. Es sobre florecer bajo un sol diferente, transformando «no pertenezco» en «yo construyo aquí». Es la capacidad de encontrar hogar en nuestro propio cuerpo cuando la geografía nos desafía. De crear redes donde antes había solo soledad.
La mujer inmigrante sabe que cada nuevo comienzo es un acto de fe en sí misma.
¿Nuestra mayor resistencia? Continuar siendo, insistiendo en existir plenamente, cuando todo conspira para reducirnos a estereotipos. La mujer inmigrante no es solo resiliente, es reinventiva. No vuelve a ser lo que era antes de la tormenta, porque se transforma en la propia tormenta que moldea nuevos horizontes.
Y para celebrar esta fuerza que nos habita, traigo un regalo especial: un poema de la talentosa poetisa Luana Reis, que con su palabra sensible y firme, capta la esencia de lo que es alzar la propia voz.
Oración a una diosa negra
Hoy le pido a la Diosa que soy:
No me dejes olvidar
De ser gentil
De ver la belleza de mi pueblo
y la mía propia
De ser agradecida por cada dádiva
De entender los regalos del Universo
No me dejes olvidar
La fuerza divina que habita en mí
Que yo siga creando
El mundo en el que deseo vivir
— Luana Reis (traducido/adaptado)
Que en este Mes de la Mujer, celebremos especialmente esa fuerza que atraviesa fronteras y construye, con manos callosas de añoranza y esperanza, lo que llamamos hogar. Que honremos en nosotras mismas y en nuestras hermanas esa capacidad extraordinaria de hacer del desarraigo un nuevo tipo de arraigo – más profundo, más consciente, más humano.
Y como dice la poetisa Luana Reis en su «Oración a una Diosa Negra»: que jamás olvidemos la fuerza divina que habita en nosotros, mientras seguimos creando, día tras día, el mundo en el que deseamos vivir.
Sobre la poetisa: Poetisa, educadora e intelectual feminista negra, Luana Reis enseña en Princeton e investiga Literatura de Mujeres Negras en la Universidad de Pittsburgh. Fundadora del colectivo «AddVerse», transforma la poesía en herramienta crítica para cuestiones sociales.

Keyla Nogueira
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